Astrología tradicional

Las casas de Alcabitius

Un solo arco trisecado, el del Ascendente, y doce casas que se sostienen en cualquier latitud. Es la división que da por supuesta la mayoría de los juicios medievales.

Los círculos de casas de Alcabitius pasan por los polos celestes: son círculos horarios. Una cúspide intermedia es, por tanto, el punto de la eclíptica cuya ascensión recta vale la división buscada, y no aquel cuya ascensión oblicua la vale. Toda la construcción cabe en esa frase, y de ella se sigue lo demás.

Se toma el arco semidiurno del grado ascendente, medido sobre el ecuador celeste, se parte en tres y esas divisiones de tiempo se aplican a todo el cuadrante. Ahí se separa el sistema de Placidus, que triseca el arco propio de cada punto buscado: en Placidus la ecuación es implícita y hay que iterar, en Alcabitius la forma es cerrada. Sin iteración no hay nada que pueda divergir, ni siquiera más allá del círculo polar.

El nombre viene de Abu al-Saqr Abd al-Aziz ibn Uthman al-Qabisi, latinizado Alcabitius, activo en Alepo en la corte del emir hamdaní Sayf al-Dawla, a quien dedica obras entre 945 y 967. Su Introducción al arte de la astrología, traducida al latín hacia 1140-1144 por Juan de Sevilla, se convirtió en el manual universitario del Occidente latino: se conservan más de doscientos manuscritos y doce ediciones impresas entre 1473 y 1571.

Construcción tal como la enuncia la documentación de la Swiss Ephemeris (apartado 6.2.11); valores contrastados con un cálculo hecho a mano y publicado por Jan Kampherbeek. La biblioteca →

Levanta las doce cúspides

Una tabla impresa congela una carta. Dale a esta un instante y un lugar: levanta las doce cúspides de Alcabitius y pone a Placidus y a Porfirio en la misma línea.

La hora se da en tiempo universal: ningún huso que elegir y, por tanto, ninguna conversión hecha por ti que no puedas comprobar. No se guarda nada.

Nada introducido todavía: este es el ejemplo de referencia, 1/1/1990, 12:00 UT. Los cuatro campos son tuyos.

Instante
1/1/1990, 12:00 UT
Latitud y longitud
48,8566°, 2,3522°
ARMC
283,2317°
Oblicuidad verdadera
23,442364°
Declinación del Ascendente
10,6221°
Arco semidiurno
102,3955°
Arco seminocturno
77,6045°

Las doce cúspides, tres escuelas

Los cuatro ángulos son comunes a los tres sistemas: no dependen de ninguna división, solo de la hora y del lugar. Son las otras ocho cúspides las que separan a las escuelas, y ahí la diferencia no es una sutileza de cálculo: medio signo es corriente, y a veces más.

Las doce cúspides calculadas según Alcabitius, Placidus y Porfirio
Casa Alcabitius Placidus Porfirio Diferencia
I Ascendente 27°36' 27°36' 27°36' ≡
II 23°52' 02°19' 22°27' 8,452°
III 18°22' 23°38' 17°19' 5,261°
IV Fondo del Cielo 12°10' 12°10' 12°10' ≡
V 14°53' 02°58' 17°19' 11,926°
VI 20°44' 03°18' 22°27' 17,442°
VII Descendente 27°36' 27°36' 27°36' ≡
VIII 23°52' 02°19' 22°27' 8,452°
IX 18°22' 23°38' 17°19' 5,261°
X Medio Cielo 12°10' 12°10' 12°10' ≡
XI 14°53' 02°58' 17°19' 11,926°
XII 20°44' 03°18' 22°27' 17,442°

La columna de diferencia compara Alcabitius con Placidus, que es el sistema que servimos en esta latitud.

El ascenso del Ascendente

La misma construcción dicha de otro modo y comprobada ante ti: la cúspide once es el Medio Cielo tal como será cuando el Ascendente haya recorrido un tercio de su subida hacia el meridiano, la doce dos tercios; y a los tres tercios, el Medio Cielo es el Ascendente de partida. Cada fila vuelve a pedir al motor la carta de la hora sidérea adelantada otro tanto: no se copia nada, se recalcula todo.

El Medio Cielo a un tercio, a dos tercios y en la totalidad del arco semidiurno
Parte del arco ARMC Medio Cielo entonces Vale la cúspide Diferencia
0 283,2317° 12°10' X 0,0000000″
1/3 317,3635° 14°53' XI 0,0000000″
2/3 351,4953° 20°44' XII 0,0000000″
3/3 25,6272° 27°36' Ascendente 0,0000000″

La última fila es la identidad que cierra el sistema sobre sí mismo. No está escrita en ninguna parte del cálculo: se sigue de él, y aquí se comprueba con un margen menor que una millonésima de segundo de arco, para el instante que has introducido.

La diferencia, latitud a latitud

Mismo instante, misma longitud: solo cambia la latitud. En el ecuador, Alcabitius y Placidus dan exactamente lo mismo, porque allí los dos arcos semidiurnos valen noventa grados; es una identidad, no una casualidad numérica. Después la diferencia se abre sin nada de lineal, hasta pasar de cuarenta grados hacia los sesenta grados de latitud.

Cúspide XI según Alcabitius y según el sistema comparado, latitud a latitud
Latitud Alcabitius (XI) Sistema comparado (XI) Diferencia máxima en XI, XII, II, III Comparado con
0° 10°46' 10°46' ≡ Placidus
20° 11°35' 08°31' 3,823° Placidus
40° 13°12' 05°17' 10,852° Placidus
48,86° Tu entrada 14°53' 02°58' 17,442° Placidus
60° 21°43' 27°34' 40,437° Placidus
66° 07°08' 08°09' 2,696° Porfirio
75° 00°07' 01°03' 3,222° Porfirio
85° 05°21' 06°55' 2,815° Porfirio

Pasado el círculo polar, la columna de la derecha cambia de testigo: Placidus ya no existe, así que la comparación se hace con Porfirio, que servimos en su lugar. La diferencia parece desplomarse de golpe, pero lo que ha cambiado es la referencia, no los dos sistemas acercándose. Frente a Porfirio, Alcabitius se mantiene por debajo de 4,4°.

El punto de control

Estos seis valores no salen de ningún programa: son un cálculo hecho a mano y publicado por Jan Kampherbeek, para Enschede. Un testigo externo, pues, que no puede validar nuestro motor contra sí mismo, cosa que una comparación con otro programa nunca descarta. A la derecha, lo que nuestro motor calcula en el momento a partir de las tres entradas de arriba y de nada más.

ARMC
8,8485279795°
Oblicuidad verdadera
23,437101628°
Latitud
52,2167°
Valores publicados y valores calculados, para un mismo ARMC
Casa Valor publicado Nuestro cálculo Diferencia
X 9,629898683 9,629898684 0,0000022″
XI 50,278634409 50,278634408 0,0000022″
XII 87,087575493 87,087575492 0,0000031″
I 123,507983346 123,507983346 0,0000012″
II 144,529631237 144,529631237 0,0000014″
III 166,780580355 166,780580354 0,0000023″

Nueve decimales aquí y en ningún otro sitio de esta página: ese cálculo parte de un ARMC y de una oblicuidad dados, es decir, de pura geometría. En cuanto se parte de una fecha, el tiempo sidéreo y la nutación cuestan algunas centésimas de segundo de arco, y entonces mostrar nueve decimales sería fanfarronear.

Donde las fuentes discrepan

El sistema lleva su nombre, pero no le debe su invención. Al-Qabisi lo emplea y lo describe con suficiente precisión para que el final de la Edad Media se lo atribuya, pero el cálculo claro más antiguo se lee en una carta atribuida a Retorio, que las fuentes fechan en el siglo V, en el VI o en el VII según cuál abras. No lo zanjamos: escribimos siglos V-VII, y decimos por qué.

Es frecuente encontrar una descripción que hace pasar los círculos de casas por los puntos norte y sur del horizonte. Describe a Regiomontano y aquí es geométricamente imposible: los círculos de Alcabitius pasan por los polos celestes. La diferencia no es de palabras, cambia las cúspides, porque decide si se busca el punto cuya ascensión recta vale la división o aquel cuya ascensión oblicua la vale.

El nombre latino oscila: Alcabitius, Alchabitius, a veces Alkabitius, y el italiano lo italianiza en Alcabizio. Nosotros escribimos Alcabitius, la forma que conservan la Swiss Ephemeris, las tablas de casas y las enciclopedias; el italiano conserva la suya, hasta en la dirección de esta página.

Más allá de unos 66,57°, el Medio Cielo pasa bajo el horizonte y el cuadrante a dividir superaría media vuelta. Hace falta entonces un convenio, y las fuentes no coinciden. Tomamos el Ascendente en su punto opuesto, como hace la Swiss Ephemeris y como ya hacemos con Porfirio, y la página te lo avisa cuando el caso se presenta en vez de resolverlo en silencio.

Qué hacemos con esto

Nada, y es deliberado. Nuestras cartas se calculan en Placidus, con Porfirio de reserva más allá del círculo polar, y esta página no cambia nada de lo que se te entrega. Cambiar de escuela movería las cúspides de lecturas ya escritas y dejaría a todo nuestro corpus de interpretación hablando de cuadrantes que ya no serían los suyos. Esta tabla está aquí para consultarse, no para aplicarse a hurtadillas.

Por qué merece su sitio de todos modos: es una división del tiempo, leída sobre el ecuador celeste, y esa es la unidad en que se cuentan las direcciones primarias, el motor predictivo de la astrología medieval. Midiéndose cúspides y direcciones en ascensión recta, dirigir un planeta hasta una cúspide conserva un sentido aritmético. Ese vínculo es nuestra lectura y no una cita, y lo señalamos como tal. J. D. North, por su parte, la juzgaba tan universal entre 500 y 1500 que la llamaba simplemente el método estándar (Horoscopes and History, Warburg Institute, 1986).

Las cúspides que lees aquí no vienen de una tabla copiada: salen del código que calcula las cartas del sitio, consultado cuatro veces. En un cálculo que parte de un ARMC dado, nuestros valores recuperan el cálculo publicado con tres millonésimas de segundo de arco. En un cálculo que parte de una fecha, la cadena de tiempo cuesta algunas centésimas de segundo de arco, comunes a Placidus y a Alcabitius: por eso allí la página solo muestra cuatro decimales.

Tu carta, en el sistema que servimos

Tu carta natal se calcula en Placidus, con sus casas, sus ángulos y sus regencias. Esta tabla se queda a mano en la biblioteca, para el día en que quieras comprobar una cúspide.

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