Una lectura cuenta; una tabla constata. Aquí encontrarás las segundas: los catálogos y baremos en los que se apoyan nuestros cálculos, tal como los lee el motor. Nada se teclea a mano, y es la única manera de garantizar que una tabla publicada dice exactamente lo que una carta aplica.
Crece documento a documento. Cada uno lleva la fecha de su fuente, y su página no se mueve: puedes guardarla, volver a ella y citarla.