Una carta natal no es tu signo solar, sino un mapa entero del cielo: diez planetas, más un puñado de puntos sensibles, cada uno describiendo una función de la psique. El Sol dice quién eres, la Luna lo que sientes, Marte cómo actúas, Saturno dónde maduras.
Aquí está, para cada cuerpo, su arquetipo: su significado general, incluso antes de saber en qué signo y casa se encuentra en tu carta.
Estos arquetipos son la base compartida de la astrología moderna y psicológica (Dane Rudhyar, Liz Greene). Ver nuestro método de cálculo →
Los diez planetas
Sol
El corazón de la carta: tu identidad profunda, tu voluntad y tu impulso vital. Allí donde se sitúa el Sol, buscas brillar, realizarte y que te reconozcan por quien eres de verdad.
Luna
Tu mundo interior: las emociones, las necesidades, la memoria y la forma en que buscas seguridad. La Luna describe al niño que llevas dentro y lo que te calma o te nutre.
Mercurio
La mente: el pensamiento, la palabra, el aprendizaje y los intercambios. Mercurio muestra cómo razonas, te comunicas y conectas las ideas entre sí.
Venus
El amor y el valor: la atracción, el placer, el gusto y lo que te importa. Venus describe tu manera de amar, de crear vínculos y de apreciar la belleza.
Marte
La acción y el deseo: la energía, el coraje, la combatividad y la sexualidad. Marte muestra cómo te afirmas, vas hacia lo que quieres y defiendes tu territorio.
Júpiter
La expansión: la confianza, el sentido, el crecimiento y la suerte. Júpiter indica dónde buscas crecer, comprender el mundo y abrirte más ampliamente.
Saturno
La estructura: el tiempo, el límite, la responsabilidad y la madurez. Saturno muestra dónde debes construir con paciencia, enfrentar tus miedos y ganarte tu autoridad.
Urano
La ruptura: la libertad, la originalidad, el despertar y el cambio repentino. Urano indica dónde te emancipas de las normas e inventas tu propio camino.
Neptuno
La disolución: la imaginación, la espiritualidad, la sensibilidad y el ideal. Neptuno muestra dónde se difuminan las fronteras: inspiración y compasión, pero también ilusión.
Plutón
La transformación: el poder, la muerte y el renacimiento, lo que está oculto e intenso. Plutón indica dónde atraviesas crisis regeneradoras y tocas tu fuerza más profunda.
Puntos y Quirón
Nodos lunares
El eje de evolución. El Nodo Sur describe lo que ya has adquirido, tus automatismos y la comodidad de lo conocido; el Nodo Norte, la dirección de crecimiento hacia la que te llama tu vida, más incómoda pero más justa.
Lilith (Luna Negra)
La parte indomable, el deseo puro y lo que se niega a doblegarse. Lilith muestra dónde no transiges, aunque eso incomode.
Quirón
El sanador herido: una herida antigua y recurrente que, una vez atravesada, se convierte en un don para ayudar a otros a sanar lo mismo. Quirón une tu falla más íntima con tu poder de sanación.
Estos planetas en tu carta
Cada planeta ocupa un signo y una casa precisos en tu cielo de nacimiento. Descubre la configuración de la tuya.