Las oposiciones
La oposición sitúa dos planetas a 180°, frente a frente en un mismo eje: dos necesidades reales pero opuestas que deben convivir. Mientras no las sostienes juntas, la tensión bascula de un extremo a otro, o se proyecta en los demás (la pareja, el colega, el rival que «encarna» el polo que rechazas). Bien vivida, la oposición se vuelve un arte del equilibrio y de la relación, más que un tira y afloja. Abajo, lo que pone en balance cada pareja, planeta a planeta.