Los trígonos
El trígono une dos planetas a 120°, en el mismo elemento: se entienden sin esfuerzo, como dos instrumentos afinados. Ofrece un don que fluye solo, una soltura tan natural que acabas por no notarla, o por no aprovecharla. Su fuerza es también su trampa: lo que es fácil puede quedar en barbecho si nada lo solicita. Todas las parejas en trígono, planeta a planeta.