La tabla pitagórica
Cada letra vale una cifra del 1 al 9, según su posición en el alfabeto: A=1, B=2… I=9, luego se empieza de nuevo en J=1, y así hasta Z=8. Es la tabla pitagórica, la más extendida en la numerología occidental.
Las vocales (A, E, I, O, U e Y) portan la vida interior; las consonantes, la imagen exterior. Tratamos la Y como una vocal, de forma constante.
El valor de cada letra, de la A a la Z.
La reducción
Se suman las cifras correspondientes y luego se reduce la suma sumando sus cifras, hasta obtener una sola cifra. Ejemplo: el año 1988 da 1+9+8+8 = 26, y luego 2+6 = 8.
Una excepción: 11, 22 y 33 nunca se reducen. Son los números maestros, conservados tal cual para los números de identidad (camino de vida, expresión…), porque portan una vibración particular.
Los números que calculamos
A partir de dos fuentes (tu fecha de nacimiento y tu nombre completo de nacimiento), derivamos todo tu retrato:
- Camino de vida · la suma reducida de tu fecha de nacimiento: la gran trama de tu existencia.
- Expresión (Destino) · todas las letras de tu nombre completo de nacimiento: lo que viniste a realizar.
- Número del alma · las vocales de tu nombre: tus motivaciones profundas, lo que te mueve en secreto.
- Número de personalidad · las consonantes de tu nombre: la imagen que proyectas a primera vista.
- Número del día · el día de tu nacimiento reducido: un talento innato, un matiz particular.
- Año, mes y día personales · tu fecha de nacimiento cruzada con el periodo elegido: tus ciclos cortos, el clima del momento.
- Ciclos, pináculos y desafíos · las grandes etapas de tu vida y sus retos, ajustados a tu camino de vida.
- Deudas kármicas · los 13, 14, 16 o 19 encontrados en tus cálculos, y las cifras ausentes de tu nombre.
Un cálculo transparente
Cada número se deriva de una regla clara, aplicada de la misma manera para todos. Sin azar, sin caja negra: con los mismos datos, el resultado es siempre el mismo, y puedes rehacerlo a mano.
Siempre distinguimos el cálculo de la interpretación. El número es un hecho: se deduce de tu nombre y tu fecha de nacimiento. El sentido que le damos es una lectura, heredada de la tradición pitagórica, que asumimos como tal.
El número es un hecho. Su significado es una lectura.
Es este rigor lo que separa una verdadera numerología de un horóscopo genérico: partimos de tus datos exactos y te explicamos de dónde viene cada uno de tus números.
Descubrir mi retrato